En el madrileño barrio de Tetuán, en un espacio abierto al esparcimiento y al ocio, la Plaza de la Remonta, nos encontramos los establecimientos hosteleros del Grupo Faustino, con una amplia oferta gastronómica, para todas las edades y bolsillos.
El primero de la “saga”, el Mesón Gallego I, abrió sus puertas en el año 1979 (c/ Muller, 35). Establecimiento familiar, fue labrándose camino entre lo más destacado de la restauración madrileña, de la mano de su propietario, Faustino López Martín, sanabrés de pro.
Con el gusto a Ribeiro, caldo maravilloso, saboreado en la típica barra de mesón, con capacidad para sesenta comensales, nos recibe con su mural de un hórreo, tallado en piedra, para ofrecernos la rica gastronomía, algo más que grano, de la culinaria gallega; alternándose las especialidades de esas tierras con los mejores manjares de la cocina castellana. No olvidemos que la comarca zamorana de Sanabria está a caballo entre las tierras castellanas y gallegas, lugar de encuentro de culturas y, por ende, de enriquecimiento cultural y, cómo no, gastronómico.
Una importante variedad de entradas, desde el tradicional “pulpo a feira”, hasta una exquisita cazuela de pimientos con gambas, constituyen unos platos de cuidada elaboración, que invitan a continuar con un sabroso pescado o la primicia de las carnes gallegas.
En la carta del Mesón Gallego I no se ha olvidado la nota exótica de la nueva cocina, encontrando en su lugar variadas ensaladas, las sibaritas ancas de rana o las deliciosas cocochas con angulas. Como colofón, entre los postres caseros, encontramos el arroz con leche, el flan, las natillas y las exquisitas filloas, además de las tartas para todos los gustos, rindiendo honores la ilustre Tarta de Santiago, acompañadas todas ellas de la tradicional Queimada y un exquisito Orujo Gallego...
Y así, andando entre plato y plato, llegó el Mesón Gallego II (Plaza de la Remonta, 9) que, sin querer alejarse de su progenitor, se ubicó a principios de los noventa, en el recinto del antiguo cuartel de la Remonta, aprovechando una época de bonanza y modernidad.
Nada más entrar nos encontramos con una preciosa y heredada barra estilo mesón. El comedor, revestido de madera, guarda el recogimiento y color del primer mesón, ofreciendo la misma riqueza y variedad en sus platos, que son acompañados, como ya es tradición, por una amplia carta de vinos, destacando los gallegos: Albariño, Condado y Ribeiro, los rosados de la Ribera del Duero y los afables Riojas que brillan con luz propia en sus diversas cosechas.
Coqueto resultó el niño, y en la época estival sale a lucirse en la plaza con una amplia terraza de 30 mesas para dar servicio a sus clientes. El uso de esta terraza se ha prolongado a lo largo de todo el año, tras la renovación de los toldos, generando un cerramiento y aclimatando la misma con fuentes de calor que permiten utilizarla incluso en invierno. De cara al verano, el microclima permite disfrutar de un ambiente al aire libre sin calor.
Y como no hay dos sin tres, la tercera generación, el Mesón Gallego III (Plaza de la Remonta, 5), vino a incrementar la oferta en la Plaza de la Remonta.
El benjamín de la familia, tal vez por rebeldía o circunstancias ajenas a la voluntad de sus ancestros, se apartó de la línea tradicional y se envolvió en los ropajes del Madrid dieciochesco. Farolillos al estilo de la época alumbran el comedor, donde sabiamente se ha seguido la gastronomía castellano-gallega aunque, como todo joven, es innovador y se atrevió a introducir algunos pilotos, como el solomillo a la pimienta o una “tosta” que se asoma desde la mesa, ante la mirada curiosa de las láminas de aquel Madrid de siglos pasados que ilustran sus paredes.
En 2.010 se procedió a una reforma total del Mesón Gallego III, pasando a denominarse Pulpería y arroceria Atino, con una apuesta decidida por sus deliciosos arroces, entre los que destacan el de Camarones, el de Verduras y el de Rabo de Toro. De aspecto marinero, los colores azules y blancos predominan tanto en el interior como en su estupenda terraza, totalmente aclimatada para uso durante todo el año, quizás por competencia sana con la de su vecino.
En 1995 se incorpora a la familia el Mesón El Cordero (Plaza de la Remonta, 12), establecimiento donde se puede degustar unos estupendos guisos caseros, así como el exquisito cordero que le da el nombre. Dispone de una terraza muy coqueta, también preparada para uso anual como la de sus hermanos.
Y como no hay quinto malo, en 2.003 nace, como su nombre indica, El Quinto Gallego, en el Barrio del Pilar (C/ Fermín Caballero, 6). Siguiendo con la línea del resto de Mesones Gallegos, nos ofrece una amplia variedad de platos de las cocinas castellanas y gallegas, destacando el delicioso Arroz con Bogavante, la Empanada Gallega hecha en casa y las exquisitas filloas.
¿Y después de comer o cenar? La oferta la completamos con un Bar de Copas, Surrender (Plaza de la Remonta, 2), donde, en un ambiente distendido poder disfrutar de un café, un Gin Tonic o cualquier otro refrigerio.
La Mansión (Plaza del Duque de pastrana, 1), con horario de tarde-noche, nos ofrece la posibilidad de disfrutar de un Pub donde relajarse y tomarse una copa con grupos de amigos, en un ambiente distendido.
Comunidad facebook Faustino Restaurantes